25.1.17

Cómo deben comportarse los musulmanes cuando llega el fin de los tiempos

Bismillah ar Rahman ar Rahim

administrador 


Al Imâm Jalâl Ud Dîn As Suyûtî (que Allâh le haga misericordia) relató en su Jâmi' Us Saghîr que Sayyidunâ Rasûlu Llâh (que La Paz y las Bendiciones de Allâh estén con él) dijo, en el sentido: «Si ves que los compromisos tomados son violados, que el fervor religioso disminuye, que la probidad desaparece y que la gente termina por ser así (y entrelazó sus dedos para ilustrar cuán entremezclado será la gente con la confusión que se extenderá en su práctica religiosa), entonces quédate en tu casa, retén tu lengua, pone en práctica lo que aprendiste de la religión absteniéndote de todo lo que denuncias en los demás como contrario a la Sharî'ah. Ocúpate de tus propios asuntos quedándote conforme a la Sharî'ah y no te metas en los asuntos del común de la gente.»

Anotemos que en cuanto al hecho de quedarse en su casa, los sabios del hadîth dijeron que además de poder ser interpretado en su sentido literal, o sea quedarse tanto como se puede en casa y no salir sino para las necesidades clásicas de un ser humano (trabajo, estudios, compras alimentarias, mezquita, visitas piadosas, etc), también podía ser comprendido en el sentido de alejarse de las personas malas y desviadas en el fin de los tiempos y rehusar frecuentarlas.

Y Al Imâm Ja'far As Sâdiq (que Allâh le haga misericordia) dijo: «Estar a salvo (religiosamente hablando) se volvió una cosa tan rara que la búsqueda misma de esta seguridad se volvió invisible. Si debes hacer algo, entonces guarda el silencio tanto como se puede, y si no consigues hacerlo entonces actúa tanto como puedes a la manera de los piadosos ancianos: el hombre feliz es el que encuentra un lugar de retiro en sí mismo.» [Mawâdd Ul Ghaythiyyah].

Y Al Imâm 'Abd Ur Rahmân Ibn 'Amr Al Awzâ'î (que Allâh le haga misericordia) dijo también: «Pégate a los pasos de los que te precedieron (los  sahabah, los tâbi'în y los tâbi tâbi'în) aunque la gente te rechace, y ten cuidado con las opiniones que profiere la gente aunque las embellezca con lindas palabras.» [Lumu'at Ul I'tiqâd].

Y, hablando en el nombre de los Ahl Us Sunnah, Ash Shaykh Ul Islâm Ibrâhîm Al Ya'qûbî (m.1406 : que Allâh le haga misericordia) dijo: «Declaramos toda doctrina que contradice la de nuestros piadosos predecesores (Salaf Us Sâlih) y de los Ahl Us Sunnah opuesta al Santo Libro (Al Qur°ân) y a la Sunnah. Y nos referimos al Libro de Allâh, a la tradición de Su Profeta y la de nuestros piadosos predecesores.» [Farâ°id Ul Hisân].

Que Allâh nos ayude a soportar esta época difícil que es el fin de los tiempos, que nos facilite el pegamiento a la Sunnah y la perseverancia en esta noble vía, que haga de nosotros unos enamorados de Su Santo Qur°ân y de su Profeta Muhammad (que La Paz y Las Bendiciones de Allâh estén con él) y que nos guie sobre los pasos de los que les siguieron, y que Su perdón se extienda sobre nuestras debilidades, así como su asistencia y su apoyo sobre nuestras pobres almas, Allâhumma Âmîn.
(Sayyidunâ Muhammad, Ja'far As Sâdiq, Al Awzâ'î...)

Al Muwahhidûn.

21.12.16

El Pueblo de 'Ad Y Ubar

Bismillah ar Rahman ar Rahim

administrador 


"Los aditas fueron aniquilados por un viento glacial, impetuoso, que desencadenó (Allah) contra ellos para devastarlo todo durante siete noches y ocho días. Se veía a la gente yacer en ellas (en sus casas) como troncos de palmeras derribadas. ¿Puedes tú ver algún rastro de ellos?" (C. 69:6-8)

EL PUEBLO DE 'AD Y UBAR, LA "ATLANTES DE LAS ARENAS"

Otro pueblo que fue destruido y del que se habla en distintos capítulos del Corán es 'Ad, después de la mención sobre el pueblo de Noé.

A ese conglomerado humano fue enviado Hud para que lo inste como lo habían hecho todos los otros profetas a creer en Allah sin asociarle iguales, y a obedecerle a él, el profeta de la época. El pueblo reaccionó con rencor frente a Hud. Lo acusaron de descaro, falsedad e intentos de cambiar el sistema que había sido establecido por sus ancestros.

En el capítulo "Hud" del Corán se describe todo esto.
"Y a los aditas (le enviamos) su hermano Hud. Dijo: '¡Pueblo! ¡Servid a Allah! No tenéis otro Allah que El. No hacéis más que inventar. ¡Pueblo! No os pido salario a cambio. Mi salario incumbe sólo a Aquél Que me ha creado. ¿Es que no razonáis? Y, ¡pueblo!, ¡pedid perdón a vuestro Señor y, luego, volveos a El! Enviará sobre vosotros del cielo una lluvia abundante y os fortalecerá. ¡No volváis la espalda como pecadores!'. Dijeron: '¡Hud! ¡No nos has traído ninguna prueba clara! ¡No vamos a dejar a nuestros dioses porque tú lo digas! ¡No tenemos fe en ti!. Lo único que (te) decimos es que uno de nuestros dioses te ha causado mal'. Dijo (Hud): '¡Pongo a Allah por testigo y sed vosotros también testigos de que soy inocente de lo que vosotros asociáis en lugar de El! ¡Urdid algo todos contra mí y no me hagáis esperar!'. Yo confío en Allah, mi Señor y Señor vuestro. ¡No hay ser que no dependa de El! Mi Señor está en una vía recta. Si volvéis la espalda… yo ya os he comunicado aquello con que he sido enviado a vosotros. Mi Señor hará que os suceda otro pueblo y no podréis hacerle (a Allah) ningún daño. ¡Mi Señor todo lo vigila! Cuando vino Nuestra orden, salvamos por una misericordia venida de Nosotros a Hud y a los que con él creyeron y les libramos de un duro castigo. Así eran los aditas. Negaron los signos de su Señor y desobedecieron a Sus enviados, siguiendo, en cambio, las órdenes de todo tirano desviado. En la vida de acá fueron perseguidos por una maldición y también lo serán el día de la Resurrección. ¡No! ¡Los aditas no creyeron en su Señor! ¡Sí! ¡Atrás los aditas, pueblo de Hud!" (C. 11:50-60).

Otro capítulo del Corán en donde se menciona al pueblo de 'Ad es el 26, donde se subrayan sus características. Ahí se dice que 'Ad fue un pueblo que "construyó en cada colina un monumento", y que sus miembros "hacían esas construcciones con la idea de ser inmortales". Esa gente además era maliciosa y se comportaba brutalmente. Cuando Hud les advirtió por sus conductas, contestaron: "No hacemos sino lo que acostumbraban a hacer los antiguos". Confiaban en que nada les sucedería.

"Los aditas desmintieron a los enviados. Cuando sus hermano Hud les dijo: '¿Es que no vais a temer a Allah? Tenéis en mí un enviado digno de confianza. ¡Temed, pues, a Allah  y obedecedme! No os pido por ello ningún salario. Mi salario no incumbe sino al Señor del universo. ¿Construís en cada colina un monumento para divertiros y hacéis construcciones esperando, quizá, ser inmortales? Cuando usáis de violencia lo hacéis sin piedad. ¡Temed, pues, a Allah y obedecedme! ¡Teméis a Quien os ha proveído de lo que sabéis: de rebaños e hijos varones, de jardines y fuentes! ¡Temo por vosotros el castigo de un día terrible!' Dijeron: '¡Nos da lo mismo que nos amonestes o no! No hacemos sino lo que acostumbraban a hacer los antiguos. ¡No se nos castigará!' Le desmintieron y les aniquilamos. Ciertamente, hay en ello un signo, pero la mayoría no creen. En verdad tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso." (C. 26:123-140).

El pueblo que mostró animosidad hacia Hud y se rebeló contra Allah fue destruido. Una terrible tormenta de arena aniquiló al pueblo de 'Ad como si "nunca hubiese existido".

Los Descubrimientos Arqueológicos de la Ciudad de Iram
A inicios de 1990 apareció una nota en conocidos periódicos del mundo, diciendo "Mítica ciudad árabe perdida encontrada", "Encontrada Ciudad Arabe de Leyenda", "La Atlantis de las Arenas, Ubar". Lo que hizo más interesante este descubrimiento fue que también el Corán escribía sobre ella. Mucha gente que pensaba que lo relatado en el Corán respecto al pueblo de 'Ad era una leyenda o que se trataba de algo que nunca se iba a poder comprobar, no pudo ocultar el asombro, interés y curiosidad ante el descubrimiento de la ciudad que habitaron, la cual era mencionada, asimismo, en la transmisión oral de los beduinos.

El que halló la legendaria ciudad fue Nicolás Clapp amante de lo árabe, arqueólogo amateur y afortunado realizador de películas documentales, quien durante su investigación de la historia árabe encontró un libro muy interesante, "Arabia Felix", escrito por el investigador inglés Bertram Thomas en 1932. Los romanos habían designado así la parte sur de la península arábiga, zona que hoy día incluye Yemen y gran parte de Omán. Los griegos llamaron a esa área "Eudaimon Arabia" y los eruditos árabes medievales "Al-Yaman as-Saida".
Todos esos nombres significan "La Arabia Feliz", y se debe a que los pueblos que vivían allí en los tiempos antiguos eran conocidos por ser los más venturosos de esa época.

Y esa buena fortuna se debía en parte a su ubicación estratégica, pues servía de corredor comercial en el negocio de especies entre la India y lugares del Norte de la península arábiga. Además, los pueblos que vivían allí producían y distribuían incienso, una resina aromática de determinados árboles muy apreciada por las comunidades antiguas, usada como sahumerio en diversos ritos religiosos. En aquél entonces esa resina valía, como mínimo, tanto como el oro.

El investigador inglés Thomas describió ampliamente a los "afortunados" habitantes de la zona y reivindicó que había encontrado los restos de una ciudad antigua fundada por una de las tribus de ese entorno(21). Los beduinos conocían a esa ciudad por el nombre de "Ubar". En uno de los viajes que hizo Thomas, los beduinos del desierto le mostraron caminos antiguos y le dijeron que conducían a la ciudad de Ubar. El inglés mostró gran interés en el tema, pero murió antes de poder completar la investigación.

Clapp había examinado lo escrito por Thomas y estaba convencido de la existencia de la ciudad perdida descrita en el libro, cosa que intentó probar siguiendo dos vías de investigación. Primero encontró los caminos indicados por los beduinos. A continuación solicitó a la NASA imágenes satelitales del área y luego de una larga lucha consiguió persuadir a sus autoridades para que fotografíen la región.

También estudió los manuscritos y mapas antiguos de la biblioteca Huntington de California. Quería encontrar un mapa de la región, lo cual consiguió. Había sido trazado por el geógrafo greco-egipcio Ptolomeo, en el año 200 DC. En el mapa se señalaba la ubicación de una ciudad antigua establecida en la región y estaban marcados los caminos que conducían a ella.

Mientras estudiaba el mapa se enteró que la NASA había tomado las fotos. Allí se veían los rastros de senderos de caravanas, difíciles de identificar a simple vista, pero sí posible de conseguirlo desde el cielo en una vista integral de la zona. Al comparar Clapp esas fotos con el mapa antiguo en su poder, llegó al objetivo que estaba buscando: las huellas en el mapa antiguo correspondían con los senderos que aparecían en las fotos satelitales. El destino final de esos caminos era un sitio amplio que se entendió que correspondió alguna vez a una ciudad.

Finalmente se encontró la ubicación de la ciudad legendaria que había sido tema de relato oral por parte los beduinos. Después de un tiempo se iniciaron las excavaciones y bajo las arenas empezaron a evidenciarse los restos de una ciudad antigua. Fue descrita como "Ubar, La Atlantis De Las Arenas".

Ahora bien, ¿qué era lo que probaba que esta ciudad era la de 'Ad mencionada en el Corán?
Apenas se hicieron los primeros descubrimientos se comprendió que se estaba en presencia de los pilares de Iram mencionados en el Corán, porque entre las estructuras puestas al descubierto se encontraban las torres a las que se hace referencia en particular en el Libro Sagrado.

El Dr. Zarín, miembro dirigente del equipo que conducía la excavación, opinó que si se consideraba que el rasgo distintivo de Ubar eran sus torres, y que así se la mencionaba a Iram, es decir, con torres o pilares, se estaba ante el elemento más decisivo para considerar que se había desenterrado Iram, la ciudad del pueblo de 'Ad, mencionada en el Corán.

"¿No has visto cómo ha obrado tu Señor con los aditas, con Iram, la de las columnas, sin par en el país…" (C. 89:6-8).

El Pueblo de 'Ad  
Hasta ahora vimos que era posible que Ubar se tratara de la ciudad de Iram mencionada en el Corán, y que, según éste, sus habitantes no prestaron atención al profeta Hud quien les había traído un mensaje y la amonestación, motivo por el cual perecieron.
La identidad del pueblo de 'Ad ha movido a una gran discusión. En los registros históricos no aparece mencionado ningún pueblo que haya establecido esa civilización o cultura desarrollada. 
Aunque se podría considerar muy extraña semejante situación, no debería sorprendernos. La razón de ello estriba en que resultaba común que no se hiciesen registros históricos de estados o pueblos poco conocidos, y los habitantes de 'Ad vivían en el sur de Arabia, bastante distante de la región mesopotámica, de Medio Oriente y de otros pueblos con los que mantenían una relación muy restringida. De todos modos, como dijimos antes, se pueden encontrar relatos orales del pueblo de 'Ad entre los pueblos de Medio Oriente.

El motivo más importante por el que no se menciona a 'Ad en los registros escritos es que ello no era común en esa región en aquella época. Por lo tanto es posible que el pueblo de 'Ad haya fundado una civilización pero que ésta no se mencione en los registros históricos de otras civilizaciones que sí documentaban su vida. Si esa cultura hubiese prolongado su existencia en el tiempo, posiblemente hoy tendríamos una importante información gracias a sus "descendientes" y, a la luz de la misma, habríamos tenido una idea más estructurada acerca de la tribu de 'Ad.

Los Hadramitas, Descendientes del Pueblo de 'Ad
Al investigarse los rastros de la civilización que presumiblemente estableció el pueblo de 'Ad o sus descendientes, el primer lugar que debe someterse a la observación es el sur de Yemen, donde se encuentra "Ubar, La Atlantis De Las Arenas", a la que se la conoce también como "La Arabia Afortunada". En el sur de Yemen existieron cuatro pueblos a los que los griegos denominaron "árabes afortunados": los hadramitas, los sabeos, los quatabeos y los minaenos. Los cuatro reinaron en el mismo período, cerca uno del otro.

Muchos científicos contemporáneos dicen que la tribu de 'Ad se sumergió en una etapa de transformación y luego reapareció en el escenario de la historia. El Dr. Mikail H. Rahman, investigador de la Universidad de Ohio, cree que los habitantes de 'Ad son los ancestros de los hadramitas. Éstos, que aparecen 500 años antes de Cristo, son los menos conocidos de las comunidades denominadas "árabes afortunados". Reinaron sobre una región del sur de Yemen durante un período muy prolongado y desaparecieron totalmente en el 240 DC, a continuación de una larga etapa de declinación. 

El nombre "Hadrami" indica o insinúa que pueden ser los descendientes del pueblo de 'Ad. El escritor griego Plinio, que vivió en el siglo III AC, se refirió a esa tribu como "Adramitai", es decir, "la tribu Hadrami". La terminación del nombre griego ("itai") es un sufijo sustantivo, y corresponde al nombre o sustantivo "Adram". Esto sugiere que posiblemente se trate de una corrupción de "Ad-i-Iram", que es como se menciona a ese pueblo en el Corán.

El geógrafo egipcio-griego Ptolomeo (100-170 DC) señala el sur de la península árabe como el lugar donde vivía el pueblo llamado "Adramitai". Esta región ha sido conocida hasta hace poco por el nombre de "Hazramaut". Shabwah, la ciudad capital del estado Hadrami, estaba situada al oeste del Valle de Hazramaut. Según muchas leyendas antiguas, la tumba del profeta Hud, enviado a la tribu de 'Ad como mensajero, está en Hazramaut.

Otro factor que tiende a confirmar que los hadramitas son una continuación de la población de 'Ad, reside en la riqueza que disponían. Los griegos los describieron como "la estirpe más rica del mundo…". Lo que se conoce de ellos los señala como muy desarrollados en el cultivo de las plantas productoras de incienso, una de las más valiosas de la época. Ampliaron tanto el cultivo como el uso de la planta, que en aquella época se producía más que actualmente.

Las excavaciones en Shabwah capital de los hadramitas se iniciaron en 1975 y fueron extremadamente difíciles debido a lo profundo que estaban los restos de la ciudad bajo las dunas de arena. Pero lo descubierto allí fue lo más sobrecogedor encontrado hasta entonces. La muralla de la ciudad tenía una extensión superior a la de cualquier otra ciudad yemení y al palacio allí existente se lo consideró una edificación verdaderamente magnífica.

Indudablemente, era muy lógico suponer que los hadramitas habían heredado esa superioridad arquitectónica de sus antecesores, es decir, del pueblo de 'Ad. Hud le había dicho al pueblo de 'Ad al llamarle la atención sobre su conducta:
"¿Construís en cada colina un monumento para divertiros y hacéis construcciones esperando, quizá, ser inmortales?" (C. 26:128-129).

Otra característica interesante de la edificación encontrada en Shabwah fue el tipo de columnas tan trabajadas. Se presentaban como únicas en su forma cilíndrica y su disposición en un atrio circular, en tanto que en todos los otros lugares de Yemen se los había encontrado columnas cuadradas monolíticas. Fotius, Patriarca Bizantino griego de Constantinopla en el siglo IX DC, hizo una amplia investigación de las actividades comerciales en el sur de Arabia, dado que tuvo acceso a los manuscritos antiguos, los cuales hoy día ya no existen, y en particular al libro de Agazarachides (132 AC), referido al Mar de Eritrea (Mar Rojo). Dice Fotius en una de sus notas: "Se cuenta que los árabes del sur han construido muchas columnas de plata o cubiertas con oro. Resultaban admirables los espacios entre las columnas".

Aunque lo antedicho no se refiere directamente a los hadramitas, da una idea de la opulencia y de los métodos de construcción avanzados de que disponía la gente que vivía en la región. Los escritores griegos clásicos Plinio y Strabo, al describir las ciudades de la zona las presentan "adornadas con bellos templos y palacios".
Cuando consideramos que los propietarios de esas ciudades eran los descendientes de la tribu de 'Ad, se comprende claramente porqué el Corán define a la ciudad capital de 'Ad como ya mencionamos antes en (89:6-8).

Las Fuentes y Jardines de la Zona de 'Ad
El paisaje con el que uno se puede encontrar hoy día más frecuentemente al viajar por el sur de Arabia, es el de su desierto amplio. La mayoría de los lugares, con la excepción de las ciudades y regiones con forestaciones hechas relativamente hace poco, están cubiertas de arena. Esos desiertos han estado allí durante cientos o, incluso, miles de años.
"¡Temed, pues, a Allah  y obedecedme! ¡Temed a Quien os ha proveído de lo que sabéis: de rebaños e hijos varones, de jardines y fuentes! ¡Temo por vosotros el castigo de un día terrible!" (C. 26:131-135).
Pero como advertimos antes, Ubar, identificada como la ciudad de Iram, y cualquier otro lugar que probablemente haya sido residencia de la tribu de 'Ad, hoy día está totalmente cubierto con el desierto. ¿Por qué uso Hud la expresión que aparece en el Corán para advertir a su pueblo?.

La respuesta está oculta en los registros de los cambios climáticos, los que revelan que las áreas que ahora están desiertas en otra época fueron tierras verdes y productivas. Una gran parte de esa zona estaba cubierta de plantas y fuentes de agua, como lo dice el Corán, situación de la que se aprovechó el pueblo de entonces. La foresta seguramente suavizaba el riguroso clima de la región, haciéndolo más habitable. El desierto existía pero no cubría un área tan vasta como hoy día.
En el sur de Arabia, donde vivía el pueblo de 'Ad, se han obtenido indicios o pistas que indican que allí las personas se valían de un sistema de irrigación muy desarrollado. Lo más probable es que esa irrigación sirviera a un solo propósito: la agricultura. En esas regiones, que hoy día no son apropiadas para la vida, en un tiempo se cultivaba la tierra.

Las imágenes satelitales han revelado también un extenso sistema de canales en los alrededores de Ramlat como de Sab'atayan, estimándose que prestaban sus servicios a unas 200.000 personas. Doe, uno de los investigadores, dijo: "Era tan fértil el área alrededor de Ma'rib, que se puede suponer que toda la región entre Ma'rib y Hazramaut alguna vez estuvo cultivada".
Plinio, el escritor clásico griego, ha descrito esta región como muy fértil y cubierta por la neblina que producían la forestación de las montañas, los ríos y el bosque virgen. En las inscripciones encontradas en algunos templos antiguos cercanos a Shabwah, la ciudad capital de los hadramitas, se relata que en la región se cazaban animales y que algunos eran sacrificados. Esto revela que esa región tuvo alguna vez tierras fértiles, además de desierto.

La velocidad con que puede avanzar el desierto es verificable por medio de algunas investigaciones hechas por el Instituto Smithsoniano en Pakistán, donde un área que se sabía fértil en la Edad Media, se ha convertido en un desierto arenoso, con dunas de seis metros de altura, advirtiéndose a la vez que el desierto avanza a un promedio de seis pulgadas por día (más o menos 16 cms.). A esa velocidad las arenas pueden devorarse incluso los edificios más altos y cubrirlos como si no hubiesen existido nunca. Es así que las excavaciones hechas en Timna, Yemen, en el decenio de 1950, ya han sido cubiertas casi completamente (por la arena) nuevamente. También las pirámides egipcias estuvieron en un momento totalmente bajo las arenas y fueron sacadas a la luz del día después de excavaciones que duraron mucho tiempo. En resumen, está claro que las regiones que hoy día son desiertos, pudieron tener una apariencia distinta en el pasado.

¿Cómo Cayó en Ruinas el Pueblo de 'Ad?
En el Corán se dice que el pueblo de 'Ad ha perecido por medio de "un viento glacial". Se dice que duro 7 días y ocho noches y destruyó totalmente a las tribus de 'Ad.
"Los aditas desmintieron y ¡cuáles no fueron Mi castigo y Mis advertencias! En un día nefasto e interminable enviamos contra ellos un viento glacial, que arrancaba a los hombres como si hubieran sido troncos de palmeras descuajadas" (C. 54:18-20).
"Los aditas fueron aniquilados por un viento glacial, impetuoso, que desencadenó (Allah) contra ellos para devastarlo todo durante siete noches y ocho días. Se veía a la gente yacer en ellas (en las ciudades) como troncos de palmeras derribadas" (C. 69:6-7).
Aunque esos pueblos fueron advertidos previamente, no prestaron ninguna atención a las advertencias y rechazaron permanentemente a quienes les amonestaban. Vivían en medio de tal engaño que ni siquiera podían entender lo que estaba sucediendo cuando vieron que se les venía encima la destrucción, en tanto continuaban rechazando el mensaje.

"Cuando lo vieron como una nube que se dirigía a sus valles dijeron: 'Es una nube que nos trae la lluvia'. ¡'No!(dice el profeta). Es más bien aquello cuya venida reclamabais, un viento que encierra un castigo doloroso" (C. 46:24).
En el versículo se dice que la gente vio la nube que le traería la calamidad pero no pudo comprender de qué se trataba y pensó que se trataba de una nube de lluvia. Esta es una indicación importante porque el ciclón que avanza azotando la arena del desierto se asemeja también a una nube de lluvia desde cierta distancia. 
Es posible que el pueblo de 'Ad se engañare con esa apariencia y no advirtiera la calamidad que le caería de improviso. El investigador Doe, nos da una descripción (que parece producto de una experiencia personal) de esas tormentas de arena: "El primer signo es una densa pared de arena que, debido a las fuertes corrientes ascendentes puede tener varios miles de pies de altura, la cual es agitada por un fuerte viento regular".

"Ubar, la Atlantis de las Arenas", considerada lo que resta de Iram, ha quedado cubierta bajo una capa de arena de varios metros de espesor. Parece que el viento furioso que duró "siete noches y ocho días" según la descripción del Corán, al acumular toneladas de arena sobre la ciudad enterró vivas a las personas. Las excavaciones hechas en Ubar apuntan o señalan eso. La revista francesa "Ça M'Interesse" dice lo mismo: "Ubar fue enterrada bajo un manto (de arena) de doce metros de espesor como resultado de una tormenta".
La evidencia más importante de que el pueblo de 'Ad fue enterrado por una tormenta de arena es la palabra "aqhaf" usada en el Corán para señalar la ubicación de la tribu de 'Ad.

"Y recuerda al hermano(es decir, el profeta Hud) de los aditas, que advirtió a su pueblo en al-Aqhaf --y hubo otras advertencias antes y después de él--: '¡No sirváis sino a Dios! Temo por vosotros el castigo de un día terrible'" (C. 46:21).
"Aqhaf" significa en árabe "dunas de arena", y es la forma plural de "hiqf", es de decir, de "duna de arena". Esto señala que el pueblo de 'Ad vivía en una zona llena de "dunas de arena", lo cual provee el fundamento más lógico posible para pensar que sus habitantes fueron enterrados por una tormenta de arena. Según una interpretación, "aqhaf" perdió su sentido de "cerro de arena" y se convirtió en el nombre de la región del sur de Yemen, donde vivía el pueblo de 'Ad. Ello no modifica el significado de la palabra sino que indica que se convirtió en peculiar de esa área debido a las abundantes dunas de arena que hay allí.

La destrucción mencionada en el Corán en 54:20 debió haber aniquilado a todo ese pueblo que vivía del cultivo de la tierra fértil, y de la construcción de diques y canales de irrigación, en un tiempo muy breve, enterrándolo vivo en la arena. Después de eso el desierto se expandió, y cubrió la zona con el tiempo, no dejando en la superficie rastro de nada.

En consecuencia, se puede decir que los descubrimientos históricos y arqueológicos señalados indican que el pueblo de 'Ad y la ciudad de Iram existieron y fueron destruidos como lo señala el Corán. Quienes recuperaron esas ruinas de debajo de las arenas, así como quienes las observan, deberían sacar una lección, percibir el sentido de lo allí sucedido, que es lo que enfatiza el Libro Sagrado, pues dice que el pueblo de 'Ad se extravió del sendero recto debido a la arrogancia mostrada cuando sus habitantes expresan: "…'¿Hay alguien más fuerte que nosotros?'…" (C. 41:15). Después dice el versículo: "¿No veían que Allah, Que les había creado, era más fuerte que ellos?…" (C. 41:15).

Lo que debemos hacer la gente es tener siempre presente este proceder inmutable (de Allah ) y comprender que El es el más grande y el mas digno de respeto, y que uno puede prosperar solamente si le adora y se aferra a el unicamente.

21.1.15

Las estrategias de Shaitán para desviar al creyente

Bismillah ar Rahman ar Rahim

administrador 


Las estrategias del demonio para confundir y desviar a las personas pueden dividirse en dos categorías. La primera es cambiar las apariencias de la realidad, haciendo parecer lo bueno malo y lo malo bueno, y la segunda es explotar las debilidades propias del ego del ser humano. Este artículo explica en detalle casos puntuales de cada estrategia.


Las estrategias de Shaitán para desviar al creyente[1]


La enemistad entre el ser humano y Shaitán se remonta a una situación que tuvo lugar hace ya mucho tiempo. Debemos regresar al día en que Allah creó a Adán, antes incluso que Allah insuflara en él Su espíritu. Shaitán pasando cerca de Adán dijo: "Si te es dado dominio sobre mí, te desobedeceré. Y si me es dado el dominio sobre ti, te destruiré". 

Cuando Allah insufló en Adán su espíritu, pidió a los ángeles que se postraran ante él.Shaitán que adoraba hasta entonces a Allah junto a los ángeles celestiales, fue incluido en la orden. Pero Shaitán se consideró a sí mismo superior, y por orgullo se negó a postrarse ante Adán.

Allah le preguntó: ¿Qué te impidió hacer la reverencia cuando te lo ordené? Respondió: Yo soy mejor que él, pues a mí me creaste de fuego y a él de barro”. (7: 12) 
Es decir que Shaitán fue el primero en discriminar por el origen de una persona, y entonces concluimos que cualquier persona que discrimine a otra por su color, idioma, nacionalidad, creencia, etc. se encuentra siguiendo el ejemplo de Shaitán. Dijo nuestro Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Las personas provienen de Adán y Adán proviene del barro. El árabe no es superior al no árabe, ni el blanco es superior al negro, excepto por la piedad (taqwa)”. Y la piedad se encuentra dentro del Corazón, tal como dijo el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “La piedad se encuentra aquí” señalando su corazón.

Entonces cuando Adán abrió sus ojos, encontró el respeto de los ángeles postrados a sus pies. Pero también encontró a un gran enemigo, desafiándolo a él y a sus descendientes e incitándolos a la autodestrucción y al desvío. Entonces el maldito hizo la promesa que desencaminaría la descendencia de Adán.

Dijo [Shaitán]: Por haberme descarriado acecharé a los hombres para apartarlos de Tu sendero recto. Procuraré seducirles por delante, por detrás, por la derecha y por la izquierda; y verás que la mayoría de ellos no serán agradecidos”. (7: 16-17)
Shaitán no se presenta ante la persona y le dice: “Deja de comportarte correctamente y comete todos los pecados para que te cuentes entre los miserables de esta vida y en el Más Allá”. Porque si así se comportara, nadie lo seguiría. En cambio, utiliza distintos métodos sutiles para engañar a los creyentes, que si el creyente no los sabe reconocer, puede llegar a desviarse del camino correcto.
Las estrategias pueden dividirse en dos categorías.
Primero, cuando  cambia las apariencias de la realidad, haciendo parecer lo bueno malo y lo ilícito lícito y  segundo, explotando las debilidades propias del ego del ser humano.
La primera categoría: el cambiar la apariencia de la realidad, puede dividirse en ocho estrategias:
1)      Embellecer lo perjudicial
2)      Falsas promesas y esperanzas 
3)      Shaitán aparece como un consejero sincero 
4)      Shaitán hace olvidar a la persona aquello que le es beneficioso
5)      Los embriagantes
6)      Las apuestas
7)      La idolatría
8)      Intentar conocer el futuro
La segunda categoría: explotar las debilidades propias del ego.
Este grupo tiene 7 estrategias:
1)      Tomar una posición extrema
2)      Impedir al siervo actuar usufructuando la comodidad y la pereza
3)      Infundir miedo en los corazones de los creyentes
4)      Seducir al ego a través de los deseos y las pasiones 
5)      Generar dudas en el corazón
6)      Las debilidades del ego
7)      La indiferencia a practicar aquello es obligatorio

Primer Grupo: Cambiar las apariencias de la realidad
1) Embellecer lo perjudicial 
Uno de los métodos que usa Shaitán para desviar a la humanidad es hacer que lo falso tome la apariencia de la verdad, y que la verdad, aparezca como falso. Para esto puede incitarnos a llamar por nombres agradables a pecados y malas acciones, al igual que presentarnos una realidad falsa y convencernos que es el camino al cual debemos seguir. Siempre intentará hacer que los hombres prefieran lo falso y sientan aversión por la verdad, hasta que la persona finalmente se sienta inclinada hacia los pecados y se aleje de la verdad. El propio Shaitán le dijo a Allah:
Dijo: ¡Señor mío! Por haberme descarriado, les seduciré y descarriaré a todos.Excepto a quienes de Tus siervos hayas protegido”. (15: 39-40)  
Explicando esto, Ibn Al Qaim escribió:  
“Su estrategia es subyugar la mente hasta engañar a la persona. Nadie se encuentra a salvo de sus estrategias, excepto quien Allah proteja. De esta manera embellece exteriormente lo que lo perjudica hasta hacerlo parecer beneficioso para él. Asimismo le hace huir de actos para él beneficiosos hasta que piense que son perjudiciales para él. Shaitán es quien embruja la mente hasta que se abandona a deseos y desvíos. Les hace seguir todos y cada uno de los caminos del descarrío, llevándolos a la destrucción. Atrayéndolos finalmente a la adoración de ídolos, la ruptura de las relaciones familiares y tantos otros. Les promete la victoria, el Paraíso. Los insta al rechazo de los atributos de Allah, de Su trascendencia, Su palabra revelada en sus libros, con la excusa de no caer en el antropomorfismo. Les incita al abandono de ordenar el bien y prohibir el mal, engañándolos con un erróneo entendimiento de la aleya ¡Oh, creyentes! Velad por vuestras propias almas”. (5: 105) e incitando a volver la espalda a cuanto ha traído el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) con la excusa de seguir ciegamente a los juristas (Al-Taqlid) y que es suficiente seguir el dicho de cualquiera que sabe un poco más”.[2] 

De igual forma podemos ver hoy en día a los aliados de Shaitán, seguir la misma estrategia para desviar a las personas. Invitan a la gente a presenciar películas que insultan el honor y la dignidad, e involucran a las personas en cosas prohibidas. Como esos anuncios que instan a las personas a guardar su dinero en los bancos y a beneficiarse de los intereses usureros del dinero, en nombre del “progreso económico”. O como los anuncios que para vender desde un automóvil hasta pasta de dientes, que usan el cuerpo de la mujer y su desnudes. Son éstos los que llaman a las personas que se aferran a los valores de la religión: “atrasados”, “de generaciones pasadas” o “anticuados”. 
Todo esto forma parte de la estrategia de Shaitán desde el tiempo de Adán, mostrando lo falso de una manera bonita y correcta, y mostrando la verdad como algo desagradable con el objetivo de que las personas lo rechacen. 

¡Por Allah! Enviamos Mensajeros a las naciones que te precedieron, pero Satanás también les hizo ver sus malas acciones como buenas”. (16: 63) 
Si la persona considera lo falso como verdadero y correcto, terminará  esforzándose por todos sus medios para difundir y apoyar tal “verdad” aunque termine llevándolo a su propia destrucción. 

Dice Allah en el sagrado Corán: “Diles: ¿Queréis que os indiquemos quiénes son, por sus propias obras, los más perdedores? Aquellos cuyos afanes se malograron en la vida mundanal mientras creían haber obrado el bien”. (18: 103-104) 
Estas personas se esforzarán arduamente para apartar a la gente del camino de Allah, luchando denodadamente contra los creyentes. ¡Porque realmente creen que están siguiendo la verdad y la guía! Como aquellos, que con buena intensión, pero sin comprender el Islam quieren “liberar” a la mujer musulmana del Hiyab, porque Shaitán les ha engañado haciéndoles creer que lo llevan por opresión de sus maridos.

Y ellos, en verdad, los apartan del camino, pero piensan que están bien encaminados”.(43: 37) 
Esta es la idea que domina a los incrédulos, haciéndoles preferir esta vida, y apartándose del Más Allá. Dijo Allah en el Corán: 

Y les asignamos compañeros, que engalanaron su presente y su pasado”. (41: 25) 
Esos compañeros son demonios. Que embellecen a sus ojos todos los asuntos de esta vida mundana, haciéndola tentadora. 
Con respecto a darle nombres nuevos a pecados y malas acciones antiguas y conocidas, es una técnica que Shaitán usa para  incitar a las personas a tomar parte en ellos mostrando una realidad falsa. 

2) Falsas promesas y esperanzas 
Shaitán hace falsas promesas para así desviar a las personas y distraerlas. Dijo Allah en el Corán:
Les hace promesas y les da falsas esperanzas, pero Satanás no les promete sino algo ilusorio”. (4: 120)
En su batalla contra los creyentes, promete ayuda, honor y victoria. Pero luego abandona a sus aliados dejándolos  solos.  

Y Satanás les hizo ver bueno lo que hacían, y les dijo: Hoy nadie os vencerá, yo estoy próximo a vosotros; pero cuando los dos bandos se avistaron, se volvió sobre sus pasos y dijo: Yo no soy responsable de vosotros”. (8: 48)  
Promete a los ricos más riquezas y posesiones en esta vida y el Más Allá ahogándolos en su materialismo, haciéndoles creer que su riqueza es sinónimo de impunidad y preferencia, y que con ella podrán comprar también un lugar preferencial después de la muerte. Dice en el Sagrado Corán parafraseando a un incrédulo con este pensamiento: 
Tampoco creo que jamás llegue la hora [del Día del Juicio]. Y si llego a ser resucitado seguro tendré un viñedo mejor que éste”. (18: 36)
El ser humano se preocupa y absorbe en sus sueños e ilusiones, sueños que no existen en el mundo real. Sin realizar cuanto le es beneficioso, abandonándose a sus sueños y esperanzas.
3) Aparece como un consejero sincero 
Shaitán incita al hombre a desobedecer a Allah alegando dar consejo sincero. Así fue como juró a Adán diciéndole: 

Y les juró: Yo os aconsejo para vuestro bien”. (7: 21) 
Wahb Ibn Munabbih relató una historia muy interesante que evidencia esta estrategia:  
“Hubo una vez un monje piadoso del pueblo de Israel. Era la persona más piadosa de su época. Había tres hermanos que tenían una hermana joven. Al ser llamados para acudir a la guerra, no supieron con quien dejar a su hermana. Acordaron entonces dejarla a cargo de esta persona piadosa, porque confiaban en él. Entonces fueron para preguntarle si podían dejarla con él. Ella estaría en el edificio contiguo al suyo y a su cuidado, hasta que ellos volvieran de la guerra. En un principio el piadoso se negó y buscó refugio en Allah de ellos y de su hermana. Pero persistieron hasta que finalmente aceptó. Les dijo: ‘Dejadla en la casa contigua a mi lugar de culto’.

La joven permaneció junto al lugar de culto del piadoso por algún tiempo. Él dejaba la comida para ella ante la puerta, cerraba con llave su puerta y volvía a su lugar de culto. Entonces le avisaba que podía salir de la casa y tomar la comida. Fue entonces cuando Shaitánse le acercó de manera imperceptible, animándolo a que la tratara más amablemente. Le dijo que no era bueno dejar que la mujer saliese de su casa durante el día porque algún hombre podría molestarla. Que sería mejor que él mismo llevase la comida hasta su puerta, porque sería una obra piadosa en su favor. Así fue que comenzó a llevar la comida hasta su puerta, pero sin hablarle.

Entonces Shaitán vino nuevamente y lo animó a hacer buenas obras y conseguir más bendiciones. Le dijo: ‘Si llevaras la comida hasta dentro de su casa conseguirías mayor recompensa’. Continuó animándolo durante algún tiempo hasta que el siervo comenzó a llevar la comida hasta dentro de la casa.

Entonces Shaitán vino nuevamente y lo animó a que hiciese el bien. Le dijo: ‘Si hablaras con ella, aliviarás su miedo, angustia y soledad’. Así fue que comenzó a hablar con ella desde su lugar de culto. 
Pero una vez más Shaitán volvió. Le dijo: ‘Si bajas hasta la puerta de tu casa, y ella hasta la puerta de su casa mientras hablan, será más reconfortante para ella’. Continuó animándolo hasta que accedió a bajar y sentarse ante su puerta para hablar con ella. La muchacha salía de su edificio y se sentaba delante de su puerta y hablaban durante algún tiempo.     

Entonces Shaitán vino nuevamente y lo animó a que se esforzara todavía más en conseguir recompensas por tratarla bien. Le dijo: ‘Si salieras de tu lugar de culto y te sentaras cerca de su puerta sería más confortable para ella’. Y continuó exhortándolo hasta que lo hizo. EntoncesShaitán vino de nuevo. Esta vez le dijo: ‘Si entras en su casa y hablas con ella, y no haces que se muestre en público será incluso mejor para ti’. Continuó exhortándolo hasta que entró en su casa, pasando el día entero hablando con ella. Pero cuando la noche llegaba, volvía a su lugar de culto. 

Entonces Shaitán vino una vez más y comenzó a susurrarle sobre su belleza y tentándolo, hasta que el monje tocó su pierna y la besó. Pero Shaitán continuó susurrándole hasta que finalmente mantuvieron relaciones sexuales y ella quedó embarazada y dio a luz a un niño. Entonces Shaitán le dijo al monje: ‘¿Comprendes lo que los hermanos de la joven harán contigo cuando vean que ha dado a luz un hijo tuyo? No sabes si expondrán a la luz tu acción. Debes matar al niño para ocultar el asunto, ya que ella no contará nada por temor a que sus hermanos sepan lo que han hecho’.
Pero Shaitán volvió y le dijo: ‘¿Acaso piensas que ella ocultará a sus hermanos lo que hiciste con ella, y que mataste a su hijo? Debes matarla y enterrarla con su hijo’. Y continuó incitándolo hasta que la mató y la enterró junto a su hijo. Colocó sobre la tumba una piedra enorme y niveló el suelo. Entonces volvió a su lugar de culto y se dedicó a la oración. Permaneció así un tiempo hasta que los hermanos regresaron de la guerra. Cuando fueron donde el monje y preguntaron por su hermana, éste comenzó a lamentar su pérdida y llorar pidiendo misericordia por ella. Les dijo: ‘Ella era la mejor de las mujeres y aquella es su tumba’. Los hermanos fueron hasta la tumba y lloraron por su hermana pidiendo a Allah que tuviera misericordia de ella. Estuvieron ante la tumba durante unos días y luego volvieron a sus familias. Cuando sobrevino la noche y se durmieron Shaitán se presentó en sus sueños con la apariencia de un viajero. Comenzó con el hermano mayor, preguntándole por su hermana. Éste le dijo lo que el monje les había contado y cómo les había mostrado su tumba. Entonces Shaitán desmintió al monje diciendo: ‘No dijo la verdad, sino que ella quedó embarazada de él y tuvo un hijo. Pero luego mató a ambos y los enterró por temor a vosotros. Los enterró en un agujero que hizo en el lado derecho de la puerta de la casa que ella habitaba’. Y dijo lo mismo en el sueño de los otros dos hermanos.

Cuando los hermanos despertaron, quedaron sorprendidos de lo que habían visto. Cuando se encontraron dijeron: ‘Anoche tuve un sueño terrible’ y se contaron mutuamente lo que habían visto. 
El hermano mayor dijo: ‘Ese sueño es una pesadilla, ignórenlo’. Pero el más joven dijo: ‘No lo dejaré pasar, iré a ese lugar a investigar’. Así fue que fueron hasta el lugar descrito ante la puerta y al excavar encontraron a su hermana y su hijo enterrados como les había dicho. Al preguntarle al monje, éste confesó reconociendo lo que Shaitán les había dicho. Así que salió de su lugar de culto para ser juzgado.
Cuando lo ataron al madero para ejecutarlo Shaitán se apareció ante él y le dijo: ‘Ahora sabes que yo fui quien te tentó con la joven para que quedara embarazada y luego la matases junto a su hijo. Si me obedeces hoy y descrees de Allah, quien te creó y formó, yo te rescataré de esta dificultad, si inclinas el cuello ante mí en señal de postración’. El monje descreyó de Allah, inclinando su cuello, y fue en ese momento en que fue ejecutado, muriendo en la incredulidad”. [3] 

Son como Satanás cuando dice al hombre: ¡No creas! Y, cuando ya no cree, dice: Yo me desentiendo de ti”. (59: 16)
De la historia anterior podemos concluir que Shaitán para desviar a las personas no solo les hace creer que es un consejero sincero, pero que los lleva a través de un desvío gradual, paso a paso. Shaitán no se agobia ni se cansa de susurrar a los hombres. Cada vez que la persona comete un pecado, lo insta para que caiga en uno mayor, sin detenerse, hasta lograr la destrucción de la persona. Ésta es la metodología que Allah ha destinado para la creación. Si ellos se desvían del camino de Allah, Él le permite a Shaitán tomar control sobre ellos.

Pero cuando se desviaron, Allah desvió sus corazones”. (61: 5)
4) Hace olvidar aquello que es beneficioso 
Shaitán adoptó este método con Adán. Insistió susurrándole hasta que finalmente olvidó lo que su Señor le había ordenado. 
Habíamos antes pactado con Adán, pero se olvidó, y no vimos en él resolución”. (20: 115) 
Allah prohibió a Su Mensajero (la paz y las bendiciones de Allah sean con él)  así como a sus Compañeros que se sentaran en cualquier reunión en la que se hicieran burlas sobre el Islam, pero Shaitán hace olvidar lo que Su Señor ordena, por lo que algunas personas terminan sentándose con gente que se burla de la religión. 
Cuando veáis que se burlan de Nuestros signos, no os quedéis reunidos junto a quienes lo hacen hasta que cambien de conversación. Pero si Satanás os hace olvidar [y permanecéis con ellos], ni bien lo recordéis no permanezcáis reunidos con los inicuos”. (6: 68) 
En situaciones como estas el musulmán debe respetarse a si mismo y honrar el sentimiento de su corazón hacia el Islam y retirarse de esas reuniones hasta que se cambie de tema, para evidenciar a esas personas que tan importante es para nosotros que se respete al Islam.

5-8) Los embriagantes, las apuestas, la idolatría e intentar conocer el futuro
Dijo Allah en el Corán: 
¡Oh creyentes! Los embriagantes, las apuestas, las ofrendas [a los ídolos] y consultar la suerte con flechas son una obra inmunda de Satanás. Absteneos de ello y así tendréis éxito”.(5: 90-91)
“El alcohol” hace alució a todo tipo de embriagante o droga. “Los ídolos” son todo lo que es adorado en lugar de Allah, ya sean piedras, árboles, estatuas, tumbas, etc. “Consultar la suerte” son maneras de consultar el futuro o el destino. Los árabes paganos utilizaban lanzas, flechas o guijarros, pero cualquier elemento que sea usado con este propósito tiene el mismo veredicto. Escribían en uno de estos elementos: “Mi Señor me ordena hacerlo” y en otro: “Mi Señor me ordena abandonar ese asunto”. Por lo que antes de tomar una decisión (relacionada con el casamiento, viajes, etc.) se dirigían donde el adivino y este les daba a escoger al azar una de las flechas de un receptáculo y después de leer el mensaje que contenía actuaban en consecuencia. 

Shaitán insta a las personas a caer en estos actos, porque todos representan desvío en si mismos, provocando en quien los comete resultados perniciosos. Por ejemplo, el alcohol produce la pérdida de la conciencia, por lo que la persona comete en estado de ebriedad actos prohibidos y abandona la obediencia a Allah y puede causar perjuicios a otras personas. Ibn Kazir, en su comentario del Corán, citó las palabras de ‘Uzmân Ibn ‘Affân (Allah se complazca con él): “Apartaos del alcohol porque es la madre de todos los males. Hubo en los tiempos que os precedieron un hombre que se apartó de la gente para adorar a Allah. Una  mujer lo deseaba, entonces envió a su sirvienta para solicitarle su presencia a fin de ser testigo en un asunto. Cuando éste llegó a la casa, ingresó a un cuarto donde se encontraba la mujer con un niño y una jarra de vino. Ella le dijo: ‘Juro por Allah que no te solicité para que fueras testigo de algo, sino para que mantuvieras relaciones sexuales conmigo, o mataras a este niño o bebieras de este alcohol. Entonces (suponiendo que era lo menos perjudicial) tomó una copa y la bebió, pero luego pidió más de beber. Y no dejó de beber hasta que finalmente fornicó con ella y mató al niño. El alcohol y la fe nunca podrán permanecer juntos en una misma persona, por lo que uno de ellos abandonará a la persona rápidamente”.[4] 

Las apuestas también son una enfermedad peligrosa, adictiva, tanto como el alcohol. Quien se involucra le es muy difícil librarse del hábito. Se desperdicia tiempo y dinero. Crea sentimientos de odio y envidia, y empuja a las personas a cometer actos prohibidos. 
Shaitán anima a la construcción de estatuas y tumbas para que sean, con el pasar del tiempo, objetos de adoración. El culto a estatuas e ídolos ha estado presente tanto en tiempos pasados como en nuestros días. Los politeístas, adoran a estas representaciones al pedirles por sus necesidades. Les suplican en momentos de dificultad, se dirigen a ellos durante momentos de aflicción ofreciéndoles votos y promesas. Son muchas las personas que se han desviado de esta manera, tal como dijo orando el Profeta Abraham (la paz sea con él) a su Señor: 

...protégeme a mi y mis hijos, de que adoremos ídolos. ¡Señor! En verdad, ellos extraviaron a muchos hombres... (14: 35-36) 

Cuando escuchamos esta aleya, y nos damos cuenta que era el Profeta Abraham pidiendo a Allah que lo proteja de los engaños de Shaitán que lo hagan caer en alguna forma de idolatría, ¿cómo podríamos nosotros sentirnos seguros? Nosotros debemos buscar conocer en detalle el monoteísmo y las distintas formas de idolatría para no caer en esta peligrosa trampa de Shaitán, porque como sabemos Allah perdona todos los pecados excepto uno, y ese es la idolatría, tal como dice en el Sagrado Corán:


“Allah no perdona que se Le atribuyan copartícipes, pero perdona fuera de ello a quien Le place. Quien atribuya copartícipes a Allah se habrá desviado profundamente”. (4:116)
En cuanto a intentar conocer los secretos que depara el futuro, esto pertenece al oculto (gaib) y por lo tanto, son algo que sólo Allah conoce. Es por esta razón que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él)  enseñó a los musulmanes a orar Salât Al- Istijârah (oración para pedir el bien) y a pedir a Allah que los guíe para escoger lo más correcto y beneficioso, cualquiera sea el plan que proyecte para el futuro. ¡Le pedimos a Allah que nos guíe a la mejor de las opciones!  
Intentar conocer el futuro a través de medios azarosos como las flechas, la borra del café y demás, jamás llevarán a la verdad. Consultar estos medios es una señal de falta de inteligencia.
Similar a eso es quien usa “la mano de Fátima” para protegerse del mal de ojo, o quien cree que por colocar un cartel con la aleya del trono en la puerta de la casa, la envidia y el mal no perjudicarán ese hogar. O como el caso de quienes leen el horóscopo y basan sus decisiones personales en los augurios de buena o mala suerte.
Como hemos visto en este primer grupo, Shaitán cambia las apariencias de la realidad, haciendo parecer lo bueno malo y lo ilícito lícito  través de ocho estrategias:
1)      Embellecer lo perjudicial
2)      Falsas promesas y esperanzas 
3)      Aparece como consejero sincero 
4)      Hacer olvidar aquello que es beneficioso
5)      Los embriagantes
6)      Las apuestas
7)    La idolatría
8)    Intentar conocer el futuro

Segundo Grupo: Explotar las debilidades propias del ego del ser humano
1) Tomar una posición extrema 
Ibn Al-Qaim describió perfectamente este punto cuando dijo: 
“Siempre que Allah ordena algo, el demonio insta a que la gente tome una de las dos posiciones extremas respecto al tema: negligencia o exageración. No le importa a Shaitán por cual de estos dos errores tome partido la persona. Busca en el corazón de la persona y si encuentra en él apatía y negligencia, trata de sacar ventaja mostrándole infundadas dificultades para que se abstenga. Lo ataca con la pereza y la apatía. Le abre la puerta a las diferentes interpretaciones (ta’wil), logrando que la persona deje de practicar obras virtuosas a favor suyo o de la sociedad. 
Pero si por el contrario Shaitán encuentra en el corazón del siervo que es cauto, serio, con mucha disponibilidad y responsabilidad, incita a la persona a esforzarse demasiado, haciéndose las cosas difíciles a sí mismo. Lo convence de que lo que está haciendo no es suficiente. Que sus ambiciones deben ser mayores. Que debe trabajar más que todos. Que no debe dormir cuando ellos duermen. Que no debe romper su ayuno cuando otros lo hacen. Que no debe descansar cuando ellos descansan. Que si otros lava sus manos y rostro tres veces, él debe lavarlos siete veces. Que si otros hacen el Wudú (ablución) para la oración, él debe hacer el Gusl (tomar baño). Y lo incita a otros actos similares de exageración. Haciendo que se desvíe del camino recto del mismo modo que hizo con la primera persona.
La intención de Shaitán para ambos es mantenerlos alejados del camino recto. El primero haciendo que no se acerque y el segundo haciendo que se extralimite”.[5] 
2) Impedir al siervo actuar usufructuando la comodidad y la pereza 
Al-Bujari transmitió de Abu Hurairah (Allah se complazca con él) que el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él)  dijo: “Mientras duermen, Shaitán ata tres nudos en la nuca. Golpea sobre cada uno de ellos diciendo: ‘La noche es larga, continúa durmiendo’. Cuando la persona despierta, si recuerda a Allah, se desata uno de los nudos. Si realiza la ablución, el segundo nudo se desata. Si realiza una oración todos los nudos terminan de desatarse. Después de esto la persona se sentirá enérgico y feliz por la mañana. Pero si no hace estas cosas se levantará apático y perezoso”.[6]      
La pereza y la apatía son dos herramientas poderosas de Shaitán contra el ser humano. A través del susurro inculca el amor a la pereza y a posponer todas las actividades beneficiosas, insinuando que todavía hay tiempo para hacer esas obras en el futuro. 
Ibn Al Yauzi dijo: 
“Cuántos judíos y cristianos han visto con buenos ojos y han amado al Islam en su corazón. Pero Shaitán ha interferido diciendo: ‘No te apresures. Medita más sobre el asunto’. Y ellos posponen su conversión hasta que finalmente mueren en la incredulidad. De la misma manera insta al pecador a posponer su arrepentimiento.
¡Cuántos decididos a hacer algo lo han pospuesto! Como el sabio determinado a dar sus enseñanzas, cuando Shaitán le susurra: “Descansa algún tiempo más” o como el siervo de Allah que se despierta por la noche para orar, y Shaitán le dice: “Todavía tienes tiempo para seguir durmiendo”. Shaitán no ha de detenerse en su trabajo de hacer amar a las personas la pereza y el posponer sus intenciones de realizar buenas acciones, porque desea que la gente confíe sólo en esperanzas y sueños. 
Es necesario que la persona tome los asuntos con decisión y actúe con determinación. La determinación muestra el momento exacto para llevar a cabo las cosas, eliminando la pereza. La firmeza te librará de vivir de sueños. Quien teme a  Allah no se siente seguro contra el castigo. La persona con determinación es consciente de que el tiempo transcurrido, nunca ha de regresar.   
Sabios de las primeras generaciones (los Salaf) solían decir: “Tened cuidado con la pereza. Porque es el mejor soldado de Shaitán.
Así es el ejemplo de las personas en este mundo. Algunos de ellos se preparan durante la vida, y cuando el ángel de la muerte viene a buscarlos, no se afligen. Otros, en cambio, se engañan pensando que harán las cosas después, pero cuando el tiempo de viajar al Más Allá llega, se arrepienten y desesperan. Es parte de la naturaleza del ser humano amar la comodidad y los sueños. Shaitán se beneficia de eso. Por eso, hay que despertar y entender que uno se encuentra en medio de una batalla, y que el enemigo no descansa, y aunque parezca que descansa, en realidad sólo es parte de la estrategia…”[7]   
3) Infundir miedo en los corazones
Otra de sus estrategias es causar en los creyentes el temor de los aliados de Shaitán. Así, los creyentes, no luchan en su contra, ni les ordenan el bien, ni les prohíben el mal. Dijo Allah sobre esto: 
Así es Satanás, atemoriza con sus seguidores. Pero no les temáis sino temedme a Mí, si sois creyentes”. (3: 175)
Como ejemplo de esta estrategia podemos citar a las personas que no realizan oración durante el día en sus lugares de trabajo sin haber hablado con sus empleadores o supervisores, suponiendo que ellos inmediatamente los discriminarán, siendo que si hablaran con ellos, de manera seria y exponiendo sus argumentos religiosos es muy probable que consiguieran un permiso para realizar sus oraciones. Igualmente es el caso de algunas hermanas que se quitan elHijab por temor a no ser aceptadas en una entrevista de trabajo, o que temen ser despedidas si lo usan, siendo que presumen, y no actúan sobre una realidad. Y Allah sabe más sobre cada caso personal.     
4) Seducir al ego a través de los deseos y las pasiones   
Esta fue la manera en que Shaitán pudo acercarse a Adán y Eva en el Paraíso. Tal como dijo Allah: 
Pero Satanás les susurró diciéndoles: Vuestro Señor os prohibió acercaros a este árbol para que nos os convirtáis en ángeles o en seres inmortales”. (7: 20) 
Dijo Ibn Al Qaim: “Shaitán examinó a los padres de la humanidad y encontró en ellos la inclinación a permanecer eternamente en el Paraíso. Supo inmediatamente que esa sería la única puerta para entrar a ellos. Así fue que juró por Allah que era un consejero sincero para ellos. Y les dijo: Vuestro Señor os prohibió acercaros a este árbol para que nos os convirtáis en ángeles o en seres inmortales”. (7: 20)
5) Generar dudas en el corazón  
Entre las artimañas que utiliza Shaitán para desviar al ser humano se encuentra la de sembrar dudas en el corazón, agitando su Fe, confundiendo con dudas y sospechas. El Profeta(la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nos advirtió sobre algunas de estas dudas. Bujâri yMuslim transmitieron de Abu Hurairah (Allah se complazca con élque el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Shaitán ha de venir y preguntarte: ‘¿Quién creó esto? ¿Quién creó esto otro?’ Hasta llegar a: ‘¿Quién creó a tu Señor?’ Cuándo inspire semejante pensamiento, debes buscar refugio en Allah y terminar con tales pensamientos”.[8]   
Y si crees que esto te sucede únicamente a ti, pues debes saber que ni siquiera los Compañeros del Profeta se encontraban a salvo de tales pensamientos. Algunos de ellos fueron al Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él)  para quejarse de nociones que arrastraban sus mentes. Muslim transmitió de Abu Hurairah (Allah se complazca con él) que algunos Compañeros fueron donde el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él)  y le dijeron: “Encontramos en nuestras mentes cosas de las que ninguno de nosotros se atrevería a hablar”. Dijo: “¿Realmente habéis encontrado eso dentro de vosotros?” Y cuando respondieron que sí, él les dijo: “Eso es una manifestación de la Fe (verdadera)”.[9] 
Es decir que esta manifestación de la Fe, fue lo que les hizo rechazar y detestar tales pensamientos y susurros de Shaitán, y considerarlos un asunto grave. El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él)  al ser preguntado sobre el susurro de Shaitán contestó: “Es por la pureza de Fe”. [10]
El gran sabio Shaqiq, clarificando los tipos de dudas que Shaitán crea en el alma de la persona dijo: “No llega ninguna mañana sin que Shaitán me tienda cuatro emboscadas: Por delante, por detrás, a mi izquierda y a mi derecha. Me dice: ‘¡No temas, porque Allah es Perdonador, Misericordioso!’ Por lo que recité en contestación: Yo en verdad, soy Remisorio con quien se arrepiente, cree, y obra bien, luego, se encamina bien”. (20: 82). Por detrás me asusta con el pensamiento que mis descendientes puedan quedar en estado de pobreza. Por lo que recito en contestación: Y no hay criatura en la tierra sin que sea Allah Quien la sustenta... (11: 6). Por la derecha me tienta con sexo fuera del matrimonio, así que recito: ...y el buen final [en esta vida y la otra] es para los temerosos”. (7: 128) y por la izquierda se me acerca en la forma de deseos. Por lo que recito: Y entre ellos y lo que deseaban se interpuso una barrera... (34: 54)”.  
6) Las debilidades del ego 
Cada ser humano tiene puntos débiles. Shaitán penetra en esas debilidades para usufructuarlas. Estas debilidades incluyen, entre muchas otras: la debilidad, la desesperación, el desaliento, la desesperanza, la irreflexión, el egocentrismo, la vanidad, el orgullo, la ira, las dudas, la confusión, el miedo, la prisa, la codicia, la ignorancia, el materialismo, la opresión, la arrogancia, la pedantería y otras tantas. 
El Islam invita a la purificación del ego y el espíritu para liberarlo de estas enfermedades. Esto requiere esfuerzo y paciencia.
Seguir las pasiones o “los bajos instintos”, y todo lo que el ego solicita es un camino fácil. El ejemplo de quien camina por la senda de Allah es como quien sube hasta la cima de una montaña. Mientras que quien transita el camino de las pasiones y los deseos, es como quien por el contrario desciende resbalando por la montaña. Es por esta razón que tantas personas responden a la llamada de Shaitán, ya que encuentran su camino más fácil, mientras que el camino recto de Allah necesita y requiere esfuerzo, mostrándose difícil. 
Wahb Ibn Munabbih relató que un monje le preguntó a Shaitán: “¿Qué característica del ser humano te es más útil para utilizarla en su contra?” Shaitán le respondió: “Su ira. Si un siervo es irascible, puedo manejarlo de la misma manera que un niño maneja su juguete”.
7) La indiferencia a practicar aquello que es obligatorio 
Si el musulmán se aferra firmemente a las enseñanzas del Islam, Shaitán no encontrará manera de desviarlo. Pero si, por el contrario, el musulmán, es negligente o perezoso en sus actos, Shaitán tiene la oportunidad de descaminarlo con alguna de sus estrategias. Dijo Allah: 
¡Oh, creyentes! Entrad todos en la religión del Islam [sometiéndoos a Allah] y no sigáis los pasos de Satanás; ciertamente él es para vosotros un enemigo declarado”. (2: 208)
Es decir que la persona debe seguir al Islam en cada aspecto de su vida, porque esto lo librará de Shaitán. Un ejemplo práctico de este concepto es alinear las filas de la oración, porque Shaitán no puede meterse entre ellas si estas se encuentran alineadas y agrupadas.
Otro Hadiz dice: “Alinead las filas y agrupaos, porque por aquel en Cuyas manos se encuentra mi alma, puedo ver a Shaitán atravesar los huecos en las filas como si fuera un rebaño de corderos color tierra”. [11]  
Como hemos visto, este segundo grupo que consiste en explotar las debilidades propias del ego tiene 7 estrategias:
1)      Tomar una posición extrema
2)      Impedir al siervo actuar usufructuando la comodidad y la pereza
3)      Infundir miedo en los corazones de los creyentes
4)      Seducir al ego a través de los deseos y las pasiones 
5)      Generar dudas en el corazón
6)      Las debilidades del ego
7)      La indiferencia a practicar aquello es obligatorio
Conocer estas estrategias nos sirve para mantenernos atentos a los intentos de Shaitán de desviarnos del camino correcto que Allah nos enseña en el Corán y el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nos enseña en la Sunnah.
Quiera Allah concedernos luz para distinguir la verdad y fortaleza para aferrarnos a ella, y quiera Allah concedernos luz para distinguir el error y el desvío y darnos fortaleza para alejarnos de todo ello.


[1] Parte del material para este artículo fue extraído del libro “El Mundo de los Genios y los Demonios” del Sheij Omar Suleiman al-Ashqar, publicado por International Islamic Publishing House en el año 2004.
[2] Igaza Al-Luhfan, vol. 1, pág. 130.
[3] Citado por Ibn Al Yawzi, en su libro Talbis Iblis, pág. 39.
[4] Transmitido por Al-Baihaqi, Ibn Kazir consideró que su cadena de narradores es auténtica
[5] Al-Wabil as-Sai’ib de Ibn Al-Qaim, pág. 19.
[6] Al-Bujarí, vol.6, pág. 24, no. 1143.
[7] Ibn Al Yawzi, en su libro Talbis Iblis, pág. 458.
[8] Al-Bujarí, vol. 6, pág. 336, no. 3277; Muslim, vol. 1, pág. 120, no. 134.
[9] Muslim, vol. 1, pág. 119, no. 132.
[10] Muslim, vol. 1, pág. 119, no. 133.
[11] Transmitido por Abu Dawud con una cadena de narradores auténtica. Ver Sahih Al-Yami', vol. 1, pág. 384.

      Por:  Lic. Muhammad Isa Garcia 
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